Sexualidad

¿Hay algo más frágil que el deseo sexual?

Por algún motivo, hay una idea generalizada de que el deseo sexual debe ser constante, inmediato, potente e infinito. ¡Ay, amiguite! Cuando termines esta nota, sabrás que de esas cosas el deseo no es ni una…

El deseo son las emociones que nos mueven a buscar experiencias sexuales o mostrarnos receptivos a estas. Pero estas emociones están influenciadas por un montón de factores, entre ellos, lo cultural. ¿Qué pasa si somos parte de una religión compleja que ve el placer sexual como un pecado? ¿Cómo será entonces nuestra relación con el deseo, con el placer, con el cuerpo, con el goce de lo erótico?

Lo mismo pasa con el factor emocional. Si sentimos culpa, miedo, si estamos estresadas o estresados, si tomamos algún tipo de medicamento que afecte nuestra líbido.. ¡todo eso influye directamente en nuestro deseo!

¿Qué pasa si tenemos una relación rota, trizada o compleja con nuestro cuerpo? ¿Qué pasa si simplemente estamos cansadas o cansados? Este es el enemigo número uno del deseo.

¿Ves? ¡Hay muchísimas cosas que afectan al deseo!

¡Pero no te preocupes, todo se puede trabajar! Por ejemplo: si llegas a tu casa de la pega, raja, te toco un día de mierda, y está tu pareja esperando y te hace ese “guiño guiño” especial… si recuerdas la ultima vez que vivieron intimidad, ya sea esta unas caricias, un beso caliente o sexo, y tu pensamiento es “qué cosa máh wena”, te van a dar ganas de tener ganas, ¿verdad?

Y con creatividad o una ducha rica, un masaje, un cuento erótico, o lo que a ti te prenda, ese deseo puede despertar y darte esas energías que tenías guardadas. El secreto está en saber que el sexo no es sólo coito. Que el placer y la intimidad sexual se puede llevar en muchísimas formas, espacios e intensidades.

2 Comments

  • Blanca Neira Burgos

    Dentro de mi crisis matrimonial tuve un gran descubrimiento personal. Comencé a escribir eróticamente, comenzó como un juego, sin darme cuenta resultó que yo podía seguir los relatos incluso con grandes y placenteras sensaciones. Mi compañero de juego desaparecio pero mi interés por escribir no. Algunos se los he mostrado a unas amigas y a ellas les han servido para un despertar en sus sensaciones, haciendo más entretenido sus encuentros con sus parejas. Me encantó que fuera Así, poder aportar desde mis escritos al mismo tiempo que expresó mis deseos y sensaciones. Mi nueva meta escribir un libro.

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